Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo para detener los combates durante 60 días, según reportó The Guardian, tras una guerra iniciada por Washington que devastó Irán, desestabilizó Líbano y cerró el estrecho de Ormuz, generando shocks en los mercados de energía y fertilizantes. El presidente estadounidense Donald Trump presenta el acuerdo como una victoria, mientras Teherán lo interpreta como una oportunidad para obtener compensaciones, alivio de sanciones y control sobre Ormuz.