La guerra en el golfo Pérsico entró en su fase más peligrosa cuando Estados Unidos bombardeó objetivos iraníes por segunda noche consecutiva, mientras la Guardia Revolucionaria iraní atacó bases militares estadounidenses en Kuwait y Baréin. El presidente Donald Trump amenazó con continuar los ataques este jueves si Teherán no acepta sus condiciones de paz, mientras Irán anunció el cierre absoluto del estrecho de Ormuz y advirtió que responderá "decisivamente" a cualquier agresión.