Los ataques aéreos estadounidenses e israelíes continuaron golpeando el centro de Irán y su capital el sábado 8 de marzo de 2026, incluyendo bombardeos al aeropuerto Mehrabad de Teherán y depósitos petroleros cercanos, según informó The New York Times. La Guardia Revolucionaria iraní respondió lanzando una oleada de ataques contra objetivos estadounidenses e israelíes, mientras autoridades de Baréin y Emiratos Árabes Unidos reportaron haber interceptado misiles y drones iraníes. La campaña de bombardeos, una de las más intensas que involucran fuerzas estadounidenses en décadas, ha alcanzado aproximadamente 4.000 objetivos en una semana.
La ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán entró en su séptima jornada consecutiva con intensos bombardeos que golpearon infraestructura crítica en Teherán y el centro del país, según reportó The New York Times. Los ataques del sábado incluyeron el aeropuerto Mehrabad de Teherán y depósitos petroleros en las cercanías de la capital iraní, mientras Israel también realizó bombardeos en Beirut y el este de Líbano.
La Guardia Revolucionaria de Irán anunció haber lanzado una oleada de ataques contra objetivos estadounidenses e israelíes en respuesta a la campaña de bombardeos. Funcionarios en Baréin y Emiratos Árabes Unidos confirmaron haber interceptado misiles y drones iraníes dirigidos hacia sus territorios, según las fuentes.
Imágenes compartidas por medios estatales iraníes mostraron múltiples explosiones y columnas de humo elevándose hacia el cielo nocturno sobre Teherán. El ejército israelí confirmó haber lanzado una amplia oleada de ataques contra la capital iraní en las primeras horas del sábado, según informó The New York Times.
Un análisis del New York Times basado en datos satelitales y videos reveló que las fuerzas navales iraníes han sufrido pérdidas significativas durante la primera semana de ataques. En dos bases navales, Irán perdió al menos siete buques amarrados junto con infraestructura naval crítica, y la entrada a una instalación naval subterránea en el Estrecho de Hormuz fue alcanzada, según el análisis.
Los ataques han golpeado principalmente a la marina regular de Irán, conocida como la Armada de la República Islámica de Irán, que opera buques de guerra convencionales. Sin embargo, el país mantiene una segunda marina operada por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica que se especializa en guerra asimétrica, según explicó The New York Times.
La flota de la Guardia Revolucionaria incluye activos más ligeros como grandes cantidades de lanchas rápidas y embarcaciones no tripuladas que pueden ser más difíciles de atacar. Esta marina es la principal responsable de asegurar el Estrecho de Hormuz y el Golfo Pérsico. Estados Unidos necesitaría degradarla aún más, junto con otras amenazas, para hacer que el Estrecho sea completamente navegable nuevamente, según el análisis.
Funcionarios israelíes declararon el viernes que sus fuerzas habían destruido un búnker subterráneo que había sido utilizado por el líder supremo de Irán antes de ser asesinado la semana pasada, como parte de una nueva oleada de intensos ataques sobre Teherán. El ejército israelí también bombardeó los suburbios del sur de Beirut, según reportó The New York Times.
El ejército israelí informó el viernes que había atacado un búnker subterráneo en Teherán ubicado debajo del complejo donde el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, fue asesinado el sábado anterior. El búnker subterráneo, según el ejército, había continuado siendo utilizado por altos funcionarios iraníes desde el ataque inicial, según las fuentes.
Imágenes satelitales tomadas el viernes y publicadas por Planet Labs muestran daños recientes a edificios alrededor del complejo de liderazgo, además de los impactos de los ataques del sábado anterior, según reportó The New York Times.
Irán lanzó una oleada de drones y misiles contra Tel Aviv, aunque no hubo reportes inmediatos de daños importantes. Irán también atacó objetivos de aliados estadounidenses en el Golfo Pérsico, según las fuentes.
La campaña de bombardeos revela una estrategia amplia, según el análisis del New York Times. Estados Unidos e Israel buscan aflojar el control de los servicios de seguridad e inteligencia represivos de Irán y posiblemente derrocar a su gobierno autoritario. También están intentando eliminar la capacidad de Irán para producir y lanzar misiles, degradar seriamente su marina y evitar que el país pueda producir armas nucleares, según el análisis.
En el Líbano, el ejército israelí advirtió el jueves a los residentes que evacuaran cuatro vecindarios en los suburbios del sur de Beirut, donde el grupo militante Hezbolá, respaldado por Irán, tiene influencia. Las advertencias han provocado temores de que Israel pueda comenzar una campaña de bombardeos a gran escala allí, según reportó The New York Times.
Los funcionarios israelíes ordenaron a los residentes de los vecindarios de Burj al Brajneh y Hadath dirigirse hacia el este hacia el Monte Líbano, y a los residentes de los vecindarios de Shiya y Haret Hreik moverse hacia el norte hacia Trípoli, según las fuentes.
Decenas de miles de personas han sido desplazadas en el Líbano desde que comenzaron las últimas hostilidades, según las Naciones Unidas. Al menos 102 personas han muerto en el Líbano desde el lunes, según un comunicado del ministerio de salud libanés.
En otros frentes del conflicto, las defensas aéreas de la OTAN derribaron un misil balístico iraní dirigido hacia Turquía, Estados Unidos hundió un buque de la marina iraní en aguas internacionales y varias naciones europeas desplegaron activos militares en la región para proteger sus intereses, según reportó The New York Times.
Irán también atacó fuerzas kurdas pro-estadounidenses con base en el vecino Irak, y Azerbaiyán informó haber sido alcanzado por dos drones iraníes, según las fuentes. Las tropas israelíes avanzaron hacia el sur del Líbano, según el reporte.
Hasta el 6 de marzo, gran parte del espacio aéreo en Medio Oriente permanece cerrado o sujeto a restricciones. La mayor parte de los cierres han estado vigentes desde que estallaron los combates hace casi una semana, lo que ha provocado decenas de miles de cancelaciones de vuelos. La última restricción llegó el jueves cuando drones iraníes cayeron en Azerbaiyán, lo que llevó a ese país a cerrar parte de su espacio aéreo, según informó The New York Times.
El tráfico de petroleros en el Estrecho de Hormuz ha disminuido considerablemente debido al conflicto, según las fuentes. Un submarino estadounidense hundió un buque iraní en el estrecho, según el reporte del jueves.
La campaña de bombardeos representa uno de los períodos más intensos de ataques que involucran fuerzas estadounidenses en décadas, con aproximadamente 4.000 objetivos atacados desde tierra, aire y mar en el transcurso de una semana, según el análisis del New York Times. Los ataques han golpeado una vasta gama de objetivos en todo Irán, desde instalaciones militares y navales hasta infraestructura petrolera y aeroportuaria.
La situación continúa desarrollándose con ataques y contraataques diarios entre las partes involucradas, mientras la comunidad internacional observa con preocupación la escalada del conflicto en una de las regiones más estratégicas del mundo.