La participación estadounidense en la Bienal de Venecia 2026 ha generado controversia tras la selección de Alma Allen, un escultor autodidacta de 55 años prácticamente desconocido en el mundo del arte, en un proceso marcado por la eliminación de referencias a diversidad e inclusión y la exigencia de "promover valores estadounidenses" impuesta por la administración Trump, según medios especializados.