Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) confirmaron el 20 de mayo de 2026 la evacuación de ciudadanos estadounidenses con exposición al virus del ébola desde la República Democrática del Congo y Uganda hacia Alemania y República Checa, en lugar de territorio estadounidense. La decisión se produce tras la declaración de Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional por parte de la Organización Mundial de la Salud debido al brote de la cepa Bundibugyo del ébola, para la cual no existen vacunas ni tratamientos aprobados.