Estados Unidos está desarrollando una nueva generación de reactores nucleares pequeños y modulares para alimentar centros de datos y aplicaciones de inteligencia artificial, con inversiones federales de 900 millones de dólares y programas militares en marcha, según la Administración de Información Energética. Mientras tanto, China enfrenta el desafío de duplicar su consumo eléctrico de centros de datos para 2030, alcanzando entre 277 y 600 teravatios-hora anuales, según proyecciones que dependen de la adopción de IA y mejoras de eficiencia, en un contexto donde el país asiático ya logró que el 56% de su capacidad instalada provenga de fuentes renovables.