Estados Unidos obliga a solicitantes de residencia permanente a tramitarla desde el extranjero
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) anunció una nueva política que exige a la mayoría de solicitantes de tarjetas de residencia permanente (green cards) realizar el trámite desde fuera del país, cerrando una vía que permitía a visitantes y portadores de visas temporales ajustar su estatus migratorio mientras permanecían en territorio estadounidense. La medida, parte de los esfuerzos de la administración Trump para restringir la inmigración, afecta a estudiantes, trabajadores temporales y turistas que deberán regresar a sus países de origen para aplicar, salvo en circunstancias extraordinarias.
El gobierno de Estados Unidos implementó una política migratoria que dificulta significativamente la obtención de residencia permanente para inmigrantes que ya se encuentran en el país, según anunció el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) en un memorando oficial.
La nueva directriz establece que las personas que buscan un cambio de estatus migratorio deben hacerlo mediante procesamiento consular fuera del país, excepto en circunstancias extraordinarias, según el documento del USCIS. La medida cierra una vía legal que históricamente había permitido a portadores de visas y visitantes solicitar una tarjeta de residencia permanente mientras permanecían en territorio estadounidense.
La política afecta directamente a estudiantes, trabajadores temporales y personas con visas de turista, quienes ahora deberán tramitar su solicitud a través del Departamento de Estado desde el exterior, según especifica el memorando del USCIS. La agencia justificó la decisión argumentando que cuando los extranjeros solicitan desde sus países de origen, se reduce la necesidad de localizar y deportar a quienes deciden permanecer ilegalmente en Estados Unidos tras serles denegada la residencia, haciendo el sistema más justo y eficiente.
El Departamento de Seguridad Nacional, que supervisa al USCIS, declaró en la plataforma X que la era de abusar del sistema migratorio estadounidense ha terminado. El portavoz del USCIS, Zach Kahler, afirmó que están regresando a la intención original de la ley para asegurar que los extranjeros naveguen el sistema migratorio apropiadamente.
Kahler explicó que de ahora en adelante, un extranjero que esté temporalmente en Estados Unidos y desee una tarjeta de residencia permanente debe regresar a su país de origen para solicitarla, excepto en circunstancias extraordinarias. Según el portavoz, la política permite que el sistema migratorio funcione como la ley lo pretendía en lugar de incentivar lagunas legales, y las visitas no deberían funcionar como el primer paso en el proceso de obtención de residencia permanente.
La tarjeta de residencia permanente, conocida como green card, permite a una persona vivir y trabajar permanentemente en Estados Unidos. Obtener una es un proceso de múltiples pasos que puede tomar desde meses hasta varios años, según información oficial.
Actualmente hay más de un millón de inmigrantes legales esperando aprobación en sus solicitudes de ajuste de estatus para tarjetas de residencia permanente, según el director de estudios de inmigración del Instituto Cato. Kahler argumentó que seguir la ley permite que la mayoría de los casos sean manejados por el Departamento de Estado en oficinas consulares en el extranjero y libera recursos del USCIS para enfocarse en procesar otros casos bajo su jurisdicción, como visas para víctimas de crímenes violentos y tráfico humano, solicitudes de naturalización y otras prioridades.
La agencia sostiene que la medida es consistente con la ley migratoria de larga data y decisiones de tribunales de inmigración. Los oficiales de inmigración están siendo instruidos para considerar todos los factores relevantes e información caso por caso al determinar si un extranjero amerita esta forma extraordinaria de alivio, según el USCIS.
Michael Valverde, quien fue funcionario senior del USCIS bajo administraciones republicanas y demócratas hasta su salida el año pasado, declaró a CBS, socio mediático de la BBC en Estados Unidos, que el anuncio interrumpirá los planes de cientos de miles de familias y empleadores anualmente. Valverde calificó la medida como un movimiento mayormente sin precedentes que limitará enormemente la inmigración legal a Estados Unidos, señalando que personas que siguieron las reglas fielmente ahora enfrentan tremenda incertidumbre.
Críticos de la nueva política señalan que el sistema de larga data había permitido a las familias permanecer juntas durante el largo proceso de solicitud. El nuevo método también podría hacer extremadamente difícil para inmigrantes que abandonen el país con la esperanza de obtener una tarjeta de residencia permanente poder regresar.
La administración Trump ha instaurado prohibiciones o restricciones a ciudadanos de casi 40 países, según información oficial. Otra política de la administración este año pausó todas las emisiones de visas para solicitantes de visas de inmigrante de 75 países.
Exceder el tiempo de estadía de una visa estadounidense puede llevar a deportación, inelegibilidad para visas futuras y prohibiciones de reingreso que duran hasta 10 años, según el Departamento de Estado de Estados Unidos.
La implementación de esta política representa un cambio fundamental en el sistema migratorio estadounidense que había operado durante décadas, afectando no solo a los solicitantes individuales sino también a empleadores que dependen de trabajadores extranjeros y familias que buscan reunificación. La medida se enmarca dentro de una estrategia más amplia de la administración Trump para reducir tanto la inmigración ilegal como legal, redefiniendo quién puede acceder a la residencia permanente en Estados Unidos y bajo qué condiciones.




