El Departamento de Estado de Estados Unidos inició una revisión formal de los 53 consulados mexicanos que operan en territorio estadounidense, la red diplomática más extensa de México en el extranjero, en medio de acusaciones de interferencia en asuntos políticos internos. El gobierno mexicano rechazó categóricamente las alegaciones y reafirmó que estas oficinas se dedican exclusivamente a la protección consular, promoción cultural y provisión de documentación a sus ciudadanos.