La administración de Donald Trump confirmó que mantiene conversaciones con el gobierno cubano, marcando un giro inesperado en la política hacia La Habana. El secretario de Estado Marco Rubio, quien en 2014 criticó duramente el acercamiento del expresidente Barack Obama, ahora señala que el problema fundamental de Cuba es su economía, no solo la democracia. El gobierno de Miguel Díaz-Canel reconoció las negociaciones tras semanas de negarlo, mientras Cuba anunció la liberación de 51 presos políticos.