

Investigadores de la Universidad de Bath en Reino Unido han definido por primera vez umbrales de consumo seguro de cannabis, estableciendo que los adultos no deberían exceder las 8 unidades de THC semanales (equivalentes a 40 mg) para evitar trastornos por consumo, según un estudio publicado el 12 de enero de 2026 en la revista científica Addiction.
El innovador estudio propone un sistema similar al utilizado para medir el consumo de alcohol, donde en lugar de pesar el cannabis, se mide su contenido de THC (tetrahidrocannabinol), el compuesto responsable de los efectos psicoactivos de esta planta.
Según la investigación liderada por la Dra. Rachel Lees Thorne y el Profesor Tom Freeman del Departamento de Psicología de la Universidad de Bath, los adultos no deberían superar las 8 unidades de THC por semana, lo que equivale aproximadamente a 40 mg de THC o un tercio de gramo de cannabis herbáceo.
"El objetivo final de nuestras nuevas directrices es reducir el daño. El único nivel verdaderamente seguro de consumo de cannabis es no consumirlo. Sin embargo, para aquellos que no quieren o no pueden dejar de consumir, queremos facilitarles la reducción de su riesgo", explicó la Dra. Rachel Lees Thorne, según el comunicado de la Universidad de Bath.
Los investigadores utilizaron datos del estudio CannTeen realizado en la Universidad College London (UCL), que siguió a 150 personas consumidoras de cannabis, evaluó la gravedad del trastorno por consumo de cannabis (TCC) y estimó su ingesta semanal de unidades de THC durante un año.
El equipo estableció que para los adultos, el riesgo de desarrollar un TCC aumenta por encima de las 8 unidades de THC semanales, mientras que el riesgo de padecer un trastorno más grave se incrementa por encima de las 13 unidades semanales. En la muestra del estudio CannTeen, el 80% de las personas que consumían menos de 8 unidades de THC no presentaban TCC, mientras que el 70% de quienes superaban esta cantidad reportaron trastornos por consumo.
Para los adolescentes, el umbral de riesgo es más bajo, situándose en torno a las 6 unidades de THC por semana (aproximadamente 30 mg), según reveló el estudio.
El Profesor Freeman destacó la importancia de estos hallazgos: "El cannabis es una de las drogas más ampliamente utilizadas en el mundo. A pesar de esto, no hay información para los consumidores sobre cómo los diferentes niveles de consumo podrían afectarles".
"Los umbrales de uso más seguro basados en unidades estándar de THC podrían ayudar a las personas a comprender mejor su nivel de consumo y tomar decisiones informadas sobre su salud", añadió Freeman según la información proporcionada por la universidad.
Un trastorno por consumo de cannabis se presenta cuando una persona ya no puede controlar su consumo y continúa usándolo a pesar de problemas evidentes en la vida cotidiana. Los signos típicos incluyen descuidar responsabilidades en la escuela, el trabajo o con la familia, y síntomas de abstinencia como inquietud o problemas para dormir al intentar dejarlo.
La investigación ya está atrayendo interés internacional, particularmente en países con mercados legales de cannabis, como Canadá, donde existe un creciente impulso para incluir información sobre unidades de THC en el etiquetado de productos, de manera similar a como los productos alcohólicos están etiquetados con unidades de alcohol en el Reino Unido.
El Dr. Robert Gabrys, analista senior de investigación y políticas del Centro Canadiense sobre Uso de Sustancias y Adicción (CCSA), señaló que el panel de expertos de Canadá para la revisión legislativa de la Ley del Cannabis ha establecido como prioridad desarrollar una "dosis estándar" para los productos de cannabis.
"La legalización del cannabis en Canadá ha traído una gama mucho más amplia de productos al mercado. Con ello, muchas personas enfrentan desafíos para entender las etiquetas de los productos y cómo dosificar de manera segura sus productos de cannabis", explicó Gabrys, según el comunicado.
Los investigadores reconocen que la aplicabilidad práctica sigue siendo un problema clave: muchos consumidores simplemente no saben cuánto THC contienen sus productos, especialmente si son de cultivo casero o de origen ilegal.
El neuropsicofarmacólogo británico David Nutt considera el nuevo análisis como un paso importante: "Los datos proporcionan una estimación de un umbral de consumo semanal para eliminar el riesgo de dependencia", afirmó Nutt, quien aboga por "un mercado regulado de cannabis con clara calidad de producto e identificación de cantidades unitarias (como se requiere actualmente para el alcohol)".
Las unidades de THC propuestas aclararían términos previamente vagos como "mucho" o "arriesgado" cuando se trata del consumo de cannabis. Sin embargo, quienes deseen proteger su salud necesitan más que solo un número de unidades semanales. También requieren información honesta sobre la potencia, prevención efectiva y, en caso de duda, la voluntad de limitar el consumo o dejarlo por completo.
Este estudio se produce en un contexto de cambios significativos en las políticas sobre cannabis a nivel mundial. En Estados Unidos, el presidente Donald Trump firmó el 18 de diciembre de 2025 una orden ejecutiva dirigiendo al fiscal general a reclasificar la marihuana de una droga de Categoría I a una de Categoría III bajo la Ley de Sustancias Controladas federal, lo que podría reducir las penalidades federales para ciertos delitos relacionados con esta sustancia.
Sin embargo, esta orden ejecutiva no altera los límites de productos de cáñamo programados para entrar en vigor en noviembre de 2026 bajo la Sección 781 de la Ley Pública 119-37, que establecerá umbrales de THC por envase.
A medida que el cannabis se vuelve cada vez más disponible en mercados legales alrededor del mundo, los investigadores de Bath planean examinar umbrales más seguros de cannabis en muestras internacionales más grandes y desarrollar herramientas para ayudar a las personas a rastrear su consumo de unidades en diferentes contextos internacionales.