Un nuevo estudio científico publicado en mayo de 2026 por el climatólogo John Christy concluye que tanto los extremos de calor como de frío han disminuido en Estados Unidos durante los últimos 127 años, contradiciendo la narrativa predominante sobre el aumento de eventos climáticos extremos. La investigación, basada en más de 40 millones de observaciones diarias de 1.211 estaciones meteorológicas sin ajustes de homogeneización, muestra que los años más extremos de calor ocurrieron en la década de 1930, con 1936 registrando el 22% de los récords históricos de temperatura máxima.