Autoridades y fuerzas de seguridad en la Zona Occidental de Tigray, territorio en disputa de Etiopía, continúan deteniendo arbitrariamente a civiles tigrayanos e imponiendo un sistema discriminatorio que restringe severamente sus movimientos, empleo y acceso a servicios básicos, según denunció Human Rights Watch este 25 de abril de 2026. Los abusos persisten casi cuatro años después del alto el fuego que puso fin al conflicto armado de 2020-2022 en el norte de Etiopía, mientras cientos de miles de tigrayanos expulsados durante la guerra permanecen en campos de desplazados en condiciones precarias.