Ingenieros de la Agencia Espacial Europea ensamblan uno de los brazos robóticos más avanzados del continente, un sistema diseñado para manejar muestras y realizar tareas complejas durante futuras misiones a la Luna y Marte. El brazo, conocido como STA, puede extenderse hasta 2,4 metros y cuenta con cámaras, sensores y electrónica integrada que le permiten percibir su entorno y operar con alto nivel de autonomía.