La Unión Europea destinará 800.000 millones de euros en cuatro años para desarrollar armamento propio, con énfasis en drones de bajo costo y tecnología autónoma, según reporta The Guardian. La iniciativa responde a la guerra en Ucrania y la incertidumbre generada por la postura del presidente estadounidense Donald Trump sobre la OTAN, impulsando lo que los gobiernos europeos llaman "soberanía de defensa": la capacidad de fabricar y usar armamento sin depender de Estados Unidos.