El expresidente francés Nicolas Sarkozy enfrentó los alegatos finales de la fiscalía y organizaciones anticorrupción en su juicio de apelación por presunto financiamiento ilegal de su campaña presidencial de 2007 con fondos libios, en un proceso que se extendió por casi dos meses y concluyó el 6 de mayo de 2026 en París. Tres organizaciones anticorrupción se unieron por primera vez en el caso, calificándolo de "significado histórico" mientras Sarkozy presentó tablas financieras que, según él, prueban su inocencia de manera "irrefutable".