Expdte. francés Sarkozy enfrenta alegatos finales en juicio de apelación por financiamiento libio de campaña presidencial
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Expdte. francés Sarkozy enfrenta alegatos finales en juicio de apelación por financiamiento libio de campaña presidencial

El expresidente francés Nicolas Sarkozy enfrentó los alegatos finales de la fiscalía y organizaciones anticorrupción en su juicio de apelación por presunto financiamiento ilegal de su campaña presidencial de 2007 con fondos libios, en un proceso que se extendió por casi dos meses y concluyó el 6 de mayo de 2026 en París. Tres organizaciones anticorrupción se unieron por primera vez en el caso, calificándolo de "significado histórico" mientras Sarkozy presentó tablas financieras que, según él, prueban su inocencia de manera "irrefutable".

INTERNACIONAL11 MAY 2026

El Tribunal de Apelación de París escuchó el 6 de mayo de 2026 los últimos alegatos de las organizaciones demandantes en el juicio de apelación contra Nicolas Sarkozy por presunto financiamiento libio ilegal de su campaña presidencial de 2007, según reportó Le Monde. El expresidente francés asistió a esta jornada final después de haber faltado a argumentaciones previas.

Por primera vez en la historia del caso, tres organizaciones anticorrupción —Sherpa, Anticor y Transparencia Internacional— se unieron como demandantes en el juicio de apelación, según Le Monde. Sherpa ha seguido el caso durante 13 años, desde su inicio.

El abogado de Sherpa, Vincent Brengarth, presentó cinco líneas argumentales el 5 de mayo, enfatizando "el significado histórico del caso", no solo por el alto perfil del principal acusado, sino porque muestra "una cadena casi perfecta de corrupción: exfuncionarios públicos, agentes de corrupción —como Alexandre Djouhri, quien quiere beneficiarse de un estatus profesional separado, protegido por el secreto comercial— y banqueros que resultan ser analfabetos financieros", según Le Monde.

Brengarth se burló de la afirmación de la defensa de que el caso carecía de sustancia y que los numerosos elementos sorprendentes, que detalló extensamente, eran meras "coincidencias", según Le Monde. Citó las palabras del único oficial de policía judicial asignado al caso, quien describió lo que descubrió en la casa de Wahib Nacer como "la cueva de Alí Babá de evidencias".

El abogado concluyó que todo esto culminó con dos declaraciones recientes presentadas por Claude Guéant, exjefe de gabinete del Elíseo bajo Sarkozy, que representan "un verdadero punto de inflexión: por primera vez, una defensa colectiva se está desmoronando", según Le Monde.

La contraofensiva de Sarkozy se centró en la presentación de evidencia financiera que, según él, demostraría su inocencia. El 29 de abril, sus abogados presentaron ante el Tribunal de Apelación de París una serie de tablas opacas de las cuales extrajo un resumen claro: sí, Ziad Takieddine, el intermediario, recibió millones de euros de los libios, pero ni un centavo fue a la campaña presidencial de Sarkozy, y una gran parte del dinero fue devuelta a Libia como sobornos, según Le Monde.

El tribunal tomó el fin de semana para analizar este flujo de cifras, pero el 4 de mayo, Sarkozy regresó con más tablas, igualmente impenetrables, según Le Monde. El expresidente afirmó estar seguro de haber proporcionado pruebas "irrefutables" de su inocencia.

Sin embargo, esta demostración dejó impasible al juez Olivier Géron en el último día de audiencias del juicio de apelación, según Le Monde. Parecía improbable que esta presentación fuera suficiente para convencer a los jueces de retirar los cargos.

Las tablas presentadas por la defensa derivaron del análisis de una memoria USB proporcionada por la viuda de Takieddine, según Le Monde. En medio de procedimientos de divorcio, ella había copiado en la memoria lo que encontró en la casa de su acaudalado esposo, para no quedar en desventaja después de su separación. Los archivos estaban incompletos, especialmente los documentos en árabe, idioma que ella no habla, según Le Monde.

La fiscalía presentó sus alegatos finales el lunes 4 de mayo, casi dos meses después del inicio del juicio de apelación, según reportó France 24 a través de Inbox.lv.

El caso se remonta a 2007, cuando Sarkozy ganó la presidencia francesa. Las acusaciones sostienen que su campaña recibió financiamiento ilegal del régimen libio de Muamar Gadafi. El proceso judicial ha durado más de una década, convirtiéndose en uno de los casos de corrupción política más prolongados y prominentes en la historia reciente de Francia.

La unión de las tres principales organizaciones anticorrupción en el juicio de apelación subraya la importancia que estos grupos atribuyen al caso. Sherpa, Anticor y Transparencia Internacional raramente actúan conjuntamente como demandantes en un mismo proceso judicial.

Las declaraciones de Claude Guéant, mencionadas por el abogado de Sherpa como un "punto de inflexión", sugieren fisuras en la estrategia de defensa coordinada que los acusados habían mantenido durante años. Guéant fue una figura clave en la administración de Sarkozy, sirviendo como secretario general del Elíseo, el equivalente francés al jefe de gabinete presidencial.

El juicio de apelación representa la segunda oportunidad de Sarkozy para defenderse de estos cargos después de una condena previa. El resultado de este proceso podría tener implicaciones significativas no solo para el expresidente, sino también para la percepción pública sobre la corrupción política en Francia y la capacidad del sistema judicial francés para procesar a figuras políticas de alto nivel.

La decisión del tribunal de apelación se espera en las próximas semanas o meses, dependiendo del tiempo que los jueces necesiten para deliberar sobre la extensa evidencia presentada durante casi dos meses de audiencias. El veredicto determinará si Sarkozy enfrenta consecuencias penales por las acusaciones de financiamiento ilegal de campaña o si logra revertir cualquier condena previa.

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