Expertos de las Naciones Unidas han expresado su preocupación por la creciente represión de Alemania contra manifestaciones pro-Palestina, mientras que simultáneamente el gobierno alemán condenó un ataque israelí que mató a un trabajador de medios palestino vinculado a la cadena alemana ZDF y a un niño de ocho años, en un contexto donde varios países occidentales han reconocido recientemente la estatalidad palestina.