La familia de Alex Saab ha dejado Venezuela casi una semana después de que el empresario colombiano y exministro venezolano fuera deportado a Estados Unidos, según informó El País. Camila Fabri, esposa de Saab, abandonó el país junto con sus dos hijas pequeñas, el hijo mayor del empresario de una relación anterior y otras 10 personas, según fuentes conocedoras del episodio.
A diferencia de lo publicado en las últimas horas, fuentes oficiales desmienten que la familia haya sido deportada a Italia, según El País. Las mismas fuentes aseguran que ellos mismos compraron los billetes a Europa y que el plan es instalarse en los próximos días en Miami, donde permanece detenido Saab, señalado como testaferro de Nicolás Maduro y que afronta cargos por lavado de dinero y sobornos a funcionarios públicos.
La decisión de la familia Saab forma parte de una negociación del empresario con Estados Unidos, según las mismas fuentes. El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, dejó caer ese acuerdo el pasado martes al declarar: "Desde el 2019, el de Alex Saab es un tema de él con agencias estadounidenses (...) Ya se van a enterar todos y todas ustedes qué tipo de relación tenía y tiene con esas agencias".
Desde que Saab fue deportado el pasado sábado, el chavismo ha invertido todos sus esfuerzos en desvincularse del empresario, el mismo al que todos defendieron tras su primera extradición en 2020, según El País. El propio Rodríguez fue el encargado de negociar su retorno que, una vez logrado, se celebró a lo grande en 2023.
El exministro compareció esta semana ante un tribunal federal en Miami, según Caracol Radio. Lo hizo esposado y con un uniforme penitenciario. Saab respondió tras ser informado de que se le imputaba un único cargo de lavado de dinero, vinculado a una trama de sobornos de la que no se dieron más detalles, según El País.
El documento de la imputación fue distribuido después por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. En él se puede leer que Saab, presuntamente, conspiró con otros para sobornar a funcionarios públicos venezolanos con el fin de obtener lucrativos contratos del Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP) para la importación de alimentos a Venezuela, según El País. Según Caracol Radio, desde octubre de 2015 el empresario conspiró con varios cómplices para sobornar a funcionarios venezolanos y lograr la gestión del programa CLAP.
En vez de cumplir con los contratos, los implicados utilizaron empresas fantasmas y documentos falsos para desviar cientos de millones de dólares que estaban destinados a la compra de comida, según Caracol Radio. Parte de sus ganancias ilícitas se ocultaron con transferencias hacia y a través de cuentas bancarias en Estados Unidos.
Saab, que diseñó parte del laberinto financiero para sortear las sanciones, podría ser también una pieza clave en la causa que afronta Nicolás Maduro en Nueva York, según El País. El empresario es señalado de haber orquestado las operaciones que permitieron al Gobierno de Venezuela vender petróleo pese a las sanciones estadounidenses.
La Fiscalía del Distrito Sur de Florida señala que las sanciones económicas estadounidenses al petróleo venezolano complicaron el pago a las empresas que importaban alimentos para el CLAP, según Caracol Radio. Ante esa presión financiera, Saab y sus cómplices recurrieron presuntamente a sus contactos corruptos en el gobierno para acceder a miles de millones de dólares en crudo de la estatal PDVSA y venderlo de manera fraudulenta.
Saab fue detenido en 2020 en Cabo Verde y extraditado a Miami para ser juzgado por lavado de dinero, según El País. El Gobierno de Maduro lo convirtió en ficha de negociación y consiguió un indulto de la Administración del expresidente Joe Biden: Saab regresó a Venezuela en un canje por prisioneros estadounidenses a finales de 2023, dentro de los acuerdos de Barbados alcanzados con la oposición antes de las presidenciales de 2024.
El titular de Interior venezolano, Diosdado Cabello, acusó a Saab de haber falsificado su documentación venezolana, según El País y Caracol Radio. Buena parte de los que criticaron su envío a Estados Unidos en 2020, incluido Rodríguez quien negoció su regreso a Caracas en 2023, ahora rechazan haber tenido vínculos o cercanía con el colombiano, según Caracol Radio.
La primera detención de Saab puso bajo los focos a su esposa, Fabri, modelo de 31 años nacida en Roma y procesada en Italia junto a él por lavado de dinero, según El País. Antes habían permanecido en las sombras: la pareja está junta desde 2014, cuando el empresario llegó a Venezuela con sus negocios y Fabri era vendedora en una tienda de ropa en Milán.
Saab tiene un hijo de una relación anterior, Shadi Naim Saab Cetain, quien intentó abrirse paso en el cine con su padre como productor ejecutivo y figuraba además en las estructuras de empresas como Group Grand Limited, una de las primeras que usó para importar alimentos para las cajas de los CLAP, según El País.
Tras el indulto, ambos accedieron a posiciones en el Ejecutivo venezolano, pese a que el Gobierno alega ahora que la ciudadanía venezolana de él, requisito para ocuparlos, era fraudulenta, según El País. Saab fue ministro de Industria y Producción Nacional, y Fabri viceministra de Comunicación Internacional. En 2024, Fabri también produjo Factor M, un reality show para una televisora estatal centrado en la campaña presidencial de Maduro.
Luego del 3 de enero, cuando fuerzas especiales estadounidenses se llevaron al presidente Maduro y la primera dama, Fabri fue integrada a una comisión para luchar por su liberación y quedó a cargo de la Misión Vuelta a la Patria, coordinando vuelos de migrantes venezolanos deportados desde Estados Unidos, según El País. El 16 de febrero recibió su último despacho, días después de que se difundieran rumores sobre la detención de su esposo por cuerpos de seguridad venezolanos.
A principios de 2026 se cerró la investigación que Italia mantuvo abierta durante seis años contra Fabri, y por la que le fue incautado un apartamento en Roma, según El País. En el proceso también están involucrados su hermana Beatrice Fabri y su cuñado Lorenzo Antonelli. Según la prensa italiana, los tres llegaron a un acuerdo de culpabilidad con las autoridades sin llegar a juicio.
Saab se vinculó con el gobierno venezolano en los últimos años de presidencia de Hugo Chávez (1999-2013), según Caracol Radio. Acercó la industria petrolera local a Irán y llegó a gestionar una gigantesca red de importaciones para el gobierno de Maduro. El caso de Saab representa uno de los episodios más significativos de corrupción vinculados al régimen venezolano y su capacidad para evadir sanciones internacionales mediante redes financieras complejas.

