La esposa de Alex Saab, Camila Fabri, junto con sus dos hijas pequeñas, el hijo mayor del empresario y otras 10 personas abandonaron Venezuela casi una semana después de la deportación del exministro a Estados Unidos, según fuentes conocedoras del episodio. Fuentes oficiales desmienten que la familia haya sido deportada a Italia y confirman que compraron sus propios billetes a Europa, con planes de instalarse en Miami, donde Saab permanece detenido enfrentando cargos por lavado de dinero y sobornos a funcionarios públicos.