

La Fiscalía de Noruega ha incorporado dos nuevos cargos penales contra Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit, quien enfrenta juicio en Oslo por 38 delitos que incluyen cuatro casos de violación. Los nuevos cargos, anunciados este martes, son por quebrantamiento de orden de alejamiento y comportamiento desconsiderado, según informó el fiscal Sturla Henriksbø al diario Aftenposten. El acusado, de 29 años, se ha declarado culpable de estas dos nuevas acusaciones.
La Fiscalía noruega informó este martes de que ha añadido dos nuevos delitos a la causa contra Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, quien está siendo juzgado en Oslo desde el pasado 3 de febrero por una acusación que incluye 38 delitos, entre ellos cuatro casos de violación, según informó el fiscal Sturla Henriksbø al diario Aftenposten.
Los nuevos cargos son por quebrantamiento de la prohibición de visitar a una persona y por comportamiento desconsiderado, una figura del derecho noruego que engloba conductas que perturban gravemente la tranquilidad de otra persona, según El Español. Los cargos por amenazas con arma blanca y agresión corporal por los que fue arrestado el 1 de febrero no han sido incluidos finalmente en la acusación principal, según Aftenposten.
Høiby fue arrestado el pasado 1 de febrero, dos días antes del inicio del juicio, e imputado por agresión corporal, amenazas con un cuchillo y quebrantamiento de una orden de alejamiento, por lo que el tribunal decretó prisión preventiva de cuatro semanas contra él, según La Voz de Galicia. El arresto se produjo antes de que se iniciara el proceso judicial que se espera se extienda hasta el próximo 19 de marzo, según El País.
Según declaró uno de sus abogados, Petar Sekulic, al diario Aftenposten, el joven de 29 años se declara culpable de las dos nuevas acusaciones. "También ha accedido a que la acusación adicional sea incluida en la causa principal", afirmó Sekulic. Con estos dos nuevos cargos, la acusación contra Høiby suma ahora 40 delitos, según El País.
La acusación principal contra Marius Borg Høiby incluye cuatro casos de violaciones a distintas mujeres mientras dormían o se encontraban inconscientes por el alcohol, en hechos supuestamente ocurridos en 2018, 2023 y 2024, algunos de ellos grabados en vídeo, según El Español. Además, enfrenta seis delitos de conducta sexual vejatoria u ofensiva, varios episodios de agresiones y amenazas contra exparejas, incluidas palizas, golpes, patadas e insultos prolongados durante meses, según la misma fuente.
La acusación también incluye infracción grave de la ley de estupefacientes, por transporte y posesión de unos 3,5 kilos de marihuana, además de consumo de otras drogas, según El Español. Asimismo, se le imputan delitos de daños, alteración del orden público y tráfico, como destrozos en viviendas, conducción temeraria y otras infracciones, según la misma fuente.
Høiby, hijo de una relación anterior de Mette-Marit a su matrimonio con el príncipe heredero Haakon y que no forma parte de la casa real noruega, ha admitido agresiones y otros delitos menores, pero se ha declarado no culpable de las violaciones, que considera fueron sexo voluntario, así como de filmar sin consentimiento a varias mujeres y de maltrato, según La Vanguardia.
El 4 de febrero, al testificar por primera vez en la sala 250 del tribunal de Oslo, Høiby argumentó tener "una necesidad extrema de afirmación. Mucho sexo, mucho alcohol. Pocos pueden identificarse con la vida que he llevado. Muchas fiestas, alcohol, algunas drogas", según El País. Durante su primera declaración, el acusado también aseguró que "la prensa me ha acosado desde que tenía tres años", según la misma fuente.
El propio Marius ha admitido cierta responsabilidad en conductas violentas y en incidentes de tráfico, incluyendo un episodio en 2024 en el que golpeó a una pareja y destrozó su domicilio "bajo los efectos del alcohol y la cocaína", según El Español.
El pasado 25 de febrero, una de las exparejas del acusado, la única presunta víctima de la que se conoce la identidad, la modelo e influencer Nora Haukland, declaró en el tribunal que durante su relación, entre 2022 y 2023, era frecuente que el hijo de Mette-Marit la agarrara del cuello, además de asegurar que él era controlador respecto a su aspecto y a sus decisiones profesionales, según El País.
El juicio, que se celebra en el Tribunal de Distrito de Oslo, está sometido a numerosas restricciones que incluyen la prohibición de mostrar imágenes del acusado en sala y limitan la reproducción de testimonios y de algunas pruebas, con el objetivo declarado de proteger a las víctimas y garantizar el desarrollo del proceso, según El Español. Varias de las mujeres que figuran como presuntas víctimas mantienen su anonimato, según la misma fuente.
A pesar de las restricciones, el juicio está siendo seguido con especial interés por la opinión pública noruega, según El País. Los medios noruegos describen el caso como "el mayor escándalo criminal" que ha salpicado a la monarquía en sus 120 años de historia, pese a que Marius no es miembro de pleno derecho de la Casa Real, según El Español.
De ser declarado culpable de los cargos más graves, Marius se enfrenta a penas que podrían alcanzar hasta 16 años de prisión, según El Español.
Después de que fuera arrestado por primera vez en agosto de 2025, el hijo de Mette-Marit admitió tener problemas con el alcohol y otras drogas, además de padecer trastornos psíquicos, según El País. No obstante, la Fiscalía sostiene que estos factores no anulan su responsabilidad penal, aunque puedan valorarse a efectos de eventual condena, según El Español.
El caso llega en un mal momento reputacional para la princesa Mette-Marit por las nuevas informaciones respecto a su relación con el fallecido millonario Jeffrey Epstein, a quien escribió incluso después de que este fuera condenado por abuso sexual en 2008, y por lo que ha tenido que pedir perdón, según El País. A esto se suman los recientes problemas de salud del rey Harald, según la misma fuente.