El presidente francés Emmanuel Macron enfrenta creciente presión para anunciar un marco de justicia reparatoria por la esclavitud, mientras en Nantes se inauguró el Mástil de Fraternidad y Memoria, el primer monumento en Francia concebido por descendientes de personas esclavizadas. La iniciativa marca un punto de inflexión en la relación del país con su pasado esclavista, en momentos en que Francia es criticada por abstenerse en una votación de la ONU sobre reparaciones y mientras se acerca el 25 aniversario de la ley que reconoció la esclavitud como crimen contra la humanidad.