G-7 advierte que guerra en Irán amenaza crecimiento global y dispara riesgos inflacionarios
Los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G-7 alertaron este martes en París que el conflicto en Oriente Próximo, iniciado con bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Teherán el 28 de febrero, ha incrementado la incertidumbre global y expone al crecimiento económico y la inflación a riesgos crecientes, especialmente por el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz que afecta las cadenas de suministro de energía, alimentos y fertilizantes.
Los responsables económicos de las principales economías industrializadas —Estados Unidos, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Japón y Canadá— concluyeron este martes una cumbre de dos días en la capital francesa centrada en las consecuencias económicas del conflicto en Oriente Próximo. En uno de los comunicados conjuntos publicados tras el encuentro, el grupo advirtió que "la incertidumbre global ha aumentado" y que "el crecimiento y la inflación están expuestos a riesgos crecientes" por la crisis, una amenaza que "tiene un impacto en todas las economías y amenaza la estabilidad financiera global", según El País.
"Estamos en un momento de gravedad y este periodo de turbulencias ha demostrado la necesidad de seguir avanzando en el diálogo internacional", señaló el ministro francés de Finanzas, Roland Lescure, anfitrión de la reunión, en rueda de prensa tras el encuentro.
El bloqueo del estrecho de Ormuz, punto estratégico para la exportación de hidrocarburos y fertilizantes, ha sido identificado como el principal factor de presión sobre las cadenas de suministro globales. Los ministros del G-7 exigieron su apertura inmediata en las mismas condiciones que antes de que comenzara la guerra, que arrancó con los bombardeos de Estados Unidos —miembro del G-7— e Israel sobre Teherán el 28 de febrero, según las fuentes.
"No hay que mentir, esta crisis va a durar", advirtió Lescure, quien alertó de que si la situación se prolonga puede afectar gravemente a 50 millones de personas, sobre todo en los países más vulnerables, según El País.
Los ministros consideraron "imperativos" el rápido restablecimiento del tránsito libre y seguro por el estrecho de Ormuz, así como una solución duradera al conflicto, según Diario del Alto Aragón. Para mitigar los efectos negativos, los responsables económicos se comprometieron a aportar ayudas a los países más afectados, en coordinación con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
Lescure puso el ejemplo de Irak, que "tiene petróleo pero no puede exportarlo". "Hay que ayudarles, tanto desde dentro de los países, como fuera", insistió el ministro francés, según El País. En el encuentro, además de los países del G-7, participaron como invitados Brasil, India, Kenia y Corea del Sur.
El impacto del conflicto bélico sobre el crecimiento económico ha sido objeto de análisis de los principales organismos internacionales. El Fondo Monetario Internacional prevé para este año un crecimiento mundial más moderado por la guerra, mientras que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha anunciado recortes en sus previsiones de crecimiento para Alemania, Francia e Italia por el mismo motivo, según El País.
Ninguna de estas economías crecerá por encima del 1 por ciento. La media prevista para la zona euro es del 0,8 por ciento, cuatro décimas menos que en la anterior previsión, según la misma fuente.
En cuanto a las presiones inflacionistas, los bancos centrales de los países del G-7 se comprometieron "a mantener la estabilidad de los precios y asegurar la resiliencia del sistema financiero". "La política monetaria seguirá dependiendo de los datos" y los bancos "siguen de cerca el impacto de las tensiones en los precios de la energía y otras materias primas", según el comunicado citado por El País.
El gobernador del Banco de Francia, François Villeroy de Galhau, señaló que "respecto a la política monetaria, no se han mantenido discusiones país por país, pero hay una voluntad general de actuar para lograr que la inflación se sitúe en el 2 por ciento a medio plazo". "Estamos listos para actuar y tomar las medidas que sean necesarias... hay que actuar, pero no sobreactuar", advirtió sobre la posición de los bancos centrales ante la decisión de una posible subida de tipos, según El País.
Los banqueros centrales del G-7 reiteraron que están "monitoreando de cerca el impacto de las presiones sobre los precios de la energía y otras materias primas en la inflación, las expectativas inflacionarias y la actividad económica", según Diario del Alto Aragón.
Los ministros renovaron su compromiso de vigilar estos impactos en el crecimiento mundial y las condiciones de los mercados financieros junto con las organizaciones internacionales, con el fin de cooperar en respuestas políticas que deben ser "temporales, específicas y fiscalmente responsables para proteger el crecimiento, apoyar la seguridad económica y fortalecer la resiliencia", según Diario del Alto Aragón.
Los ministros de Finanzas del G-7 reafirmaron su compromiso con mercados de energía y otras materias primas que "funcionen correctamente, sean estables y transparentes, y que fomenten las condiciones necesarias para una gestión adecuada de la oferta y la demanda a nivel mundial", según el documento publicado al finalizar la reunión.
"Hacemos un llamamiento a todos los países para que eviten las restricciones arbitrarias a las exportaciones y destacamos la importancia de unos flujos comerciales seguros", recoge el comunicado firmado por los ministros de Finanzas de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y la Unión Europea, según Diario del Alto Aragón.
En el comunicado, los países del G-7 se comprometieron también a seguir manteniendo el apoyo político y financiero a Ucrania y a mantener las sanciones contra Rusia en sectores clave como energía o industria militar. "Moscú no puede beneficiarse del conflicto en Oriente Próximo", recordó Lescure, según El País.
El anuncio llega después de que Estados Unidos anunciara el lunes que prolonga la suspensión de las sanciones sobre el petróleo ruso almacenado en alta mar para tratar de moderar los precios del crudo, según la misma fuente.
Otro de los temas de debate fue la preocupación por la excesiva dependencia de los minerales críticos, necesarios para la tecnología o el desarrollo de vehículos eléctricos, que concentran las empresas chinas. El G-7 advirtió "de las prácticas no competitivas que distorsionan los mercados y las restricciones arbitrarias a las exportaciones", en referencia a Pekín, según El País.
Francia ostenta la presidencia del G-7 desde enero y, según recordó Lescure, los compromisos alcanzados este martes servirán como hoja de ruta para la cumbre de líderes de Estado que se celebrará en Evian, en el este de Francia, el próximo mes, según El País.




