Los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G-7 alertaron este martes en París que el conflicto en Oriente Próximo, iniciado con bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Teherán el 28 de febrero, ha incrementado la incertidumbre global y expone al crecimiento económico y la inflación a riesgos crecientes, especialmente por el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz que afecta las cadenas de suministro de energía, alimentos y fertilizantes.