Casi el 30% de la Generación Z, nacida entre 1997 y 2012, comenzó a invertir en mercados financieros durante su juventud temprana, antes de ingresar al mercado laboral, duplicando la proporción de millennials (15%) y triplicando la de la Generación X (9%), según un informe del Foro Económico Mundial. Este fenómeno ocurre mientras la generación enfrenta una tasa de desempleo del 8% para personas de 22 a 27 años, comparada con el 4.3% general en Estados Unidos, y una deuda personal promedio de 94,101 dólares, la más alta de cualquier generación, según datos de múltiples estudios financieros.