Mojtaba Jameneí, el nuevo líder supremo de Irán de 56 años, permanece ausente de la esfera pública dos meses después del bombardeo israelí que mató a su padre Ali Jameneí el 28 de febrero, según funcionarios iraníes que afirman que está vivo pero convaleciente de graves heridas. Mientras tanto, una nueva generación de generales de línea dura del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica ha consolidado su control sobre el Estado iraní, transformando la estructura de poder de la República Islámica en medio de negociaciones de paz con Estados Unidos.