Microsoft, Amazon, Google y Meta consiguieron introducir una cláusula de confidencialidad en la legislación europea que impide el acceso público a información sobre el impacto ambiental de cada centro de datos, según revela una investigación de Investigate Europe en la que participaron medios como EL PAÍS, The Guardian y Le Monde. La cláusula, incorporada casi palabra por palabra tras presiones de la industria en 2024, podría violar tratados internacionales de transparencia ambiental, según al menos diez juristas consultados.