Rubén Rocha Moya, gobernador del estado mexicano de Sinaloa, solicitó licencia temporal a su cargo el 1 de mayo ante el Congreso estatal, apenas un día después de haber rechazado públicamente dejar el puesto, en medio de acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y una solicitud de detención con fines de extradición.