El gobierno del Reino Unido está instando a las cadenas de supermercados a limitar los precios de alimentos básicos como huevos, pan y leche a cambio de flexibilizar regulaciones sobre envases y retrasar cambios normativos sobre comida saludable, según confirmó la BBC. La medida sería voluntaria, pero ha generado rechazo frontal de la industria minorista, que la califica como "controles de precios al estilo de los años 70" y advierte que obligaría a vender productos con pérdidas.