La Administración de Donald Trump ha implementado un sistema de vigilancia masiva que recopila datos personales de ciudadanos estadounidenses para respaldar operaciones de deportación, según denuncia la organización American Oversight, que interpuso una demanda contra el Departamento de Seguridad Nacional y otras agencias federales. Información proporcionada para declaraciones de impuestos, atención médica y asistencia alimentaria está siendo centralizada y redirigida hacia el control migratorio, generando alarmas sobre violaciones a la privacidad.