El capital mexicano está abandonando el país en una fuga silenciosa pero sostenida. Los activos de mexicanos en el extranjero sumaron 25.000 millones de dólares en 2025, según el Banco de México, mientras la economía se contrajo 0,8% en el primer trimestre de 2026. Las grandes fortunas, encabezadas por herederos de familias empresariales, redirigen sus inversiones hacia Estados Unidos buscando certidumbre jurídica y protección en dólares, en medio de la inestabilidad generada por la reforma judicial y la desaceleración económica que acumula 17 meses consecutivos de caída en inversión productiva.