Las fuerzas militares de Irán comenzaron este lunes ejercicios estratégicos en el Estrecho de Ormuz, una zona marítima crucial para el comercio mundial de petróleo, en momentos previos a una nueva ronda de conversaciones diplomáticas con Estados Unidos.
Las maniobras militares, denominadas 'Control Inteligente del Estrecho de Ormuz', fueron iniciadas por las fuerzas navales del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (IRGC) bajo la supervisión de su comandante general, Mohammad Pakpour, con el objetivo de preparar a las unidades operativas ante posibles amenazas de seguridad y militares.
El ejercicio se desarrolla en un contexto de creciente tensión geopolítica, marcado por las recientes amenazas de bloqueo del estrecho por parte de políticos iraníes y la respuesta militar de Estados Unidos. El presidente estadounidense Donald Trump anunció el despliegue de un segundo portaaviones, el Gerald R. Ford, para la región, sumándose al USS Abraham Lincoln ya presente en el Golfo Pérsico.
El Estrecho de Ormuz es considerado por la Administración de Información Energética de EE.UU. como el 'punto de estrangulamiento petrolero más importante del mundo'. Por esta zona estratégica, que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el Mar Arábigo, transita aproximadamente el 20% de la producción mundial de petróleo, incluyendo las exportaciones de países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak.
Las maniobras se producen en la antesala de una nueva ronda de negociaciones diplomáticas entre Irán y Estados Unidos, programada para el martes en Ginebra y mediada por Omán. Estas conversaciones representan el primer encuentro diplomático sustantivo desde que se interrumpieran las negociaciones en junio de 2025, durante el conflicto entre Irán e Israel que incluyó ataques a instalaciones nucleares iraníes.
Los ejercicios militares buscan demostrar la capacidad de respuesta rápida del IRGC, el brazo ideológico de las fuerzas armadas iraníes, en un momento de alta tensión regional. La proximidad de estas maniobras con las conversaciones diplomáticas sugiere una estrategia de posicionamiento negociador mediante la demostración de capacidad militar.
Los antecedentes incluyen las protestas antigubernamentales de finales de 2025 y la continua controversia internacional sobre el programa nuclear iraní, elementos que añaden complejidad al ya delicado escenario geopolítico de Medio Oriente.