

El conflicto desatado por el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán ha puesto al descubierto la fragilidad estructural de la Unión Europea en un orden mundial donde el derecho internacional cede ante la fuerza. Con respuestas fragmentadas entre sus miembros, dependencia energética de Washington y ausencia de una política exterior común, Bruselas enfrenta una amenaza existencial mientras Donald Trump y Benjamín Netanyahu aceleran la demolición del sistema multilateral sobre el que se construyó el proyecto europeo.
La guerra contra Irán, iniciada hace una semana con ataques coordinados de Israel y Estados Unidos, ha revelado con crudeza la vulnerabilidad de la Unión Europea en un escenario geopolítico donde las normas internacionales han dejado de ser respetadas. Según la analista Nathalie Tocci, citada por El País, "un mundo sin ninguna clase de normas es un mundo en el que Europa está más vulnerable y empequeñecida".
El conflicto representa una amenaza existencial para el club comunitario porque Trump y Netanyahu han acelerado la demolición del orden mundial sobre el que se construyó y se ha mantenido la UE, según El País. El presidente estadounidense ha montado una especie de Naciones Unidas paralelas con su proyecto para la reconstrucción de Gaza, ha paralizado la Organización Mundial de Comercio, ha abandonado la Unesco y la Organización Mundial de la Salud, y ha sembrado dudas sobre su compromiso con la OTAN, según la misma fuente.
La reacción europea ha sido desigual y contradictoria. No existe entre los Veintisiete una posición política común, más allá de llamamientos a la contención y a la vuelta a la diplomacia, según La Vanguardia. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se limitó a abogar por un cambio de régimen en Irán y condenó su respuesta sin mencionar los ataques de Estados Unidos e Israel, según la misma fuente.
La gama de matices entre los países europeos es variada, según La Vanguardia. Reino Unido, Francia y Alemania han dicho que no participarán en la guerra, pero pondrán sus efectivos militares a disposición de cualquier estrategia defensiva. El canciller alemán Friedrich Merz ha sido duramente criticado por su respaldo incondicional a Trump, según la misma fuente. El presidente francés Emmanuel Macron afirma que no se involucrará en una guerra que no es de Francia, pero envía a la zona un portaaviones nuclear, según La Vanguardia. La primera ministra italiana Georgia Meloni ha afirmado que "Italia no está en guerra ni quiere entrar en ella", según la misma fuente.
España es el país europeo que más rotundamente se ha posicionado, según La Vanguardia. El presidente Pedro Sánchez ha dejado claro el no a la guerra del Gobierno y ha insistido en que este conflicto "es un extraordinario error y ya se están pagando las consecuencias", según la misma fuente. Su argumento de que esta guerra viola el derecho internacional tiene el respaldo de países como Irlanda, Bélgica, Austria y Malta, según La Vanguardia.
La amenaza militar directa a territorio europeo se materializó cuando un dron iraní impactó en la base británica de Akrotiri, en Chipre, según The Huffington Post. Estas instalaciones están en suelo chipriota pero pertenecen a Reino Unido, que tiene su soberanía, y desde ellas mueve a su Royal Air Force por el mar Mediterráneo, según la misma fuente. En la base hay unos 3.000 soldados permanentes, según The Huffington Post.
El Ministerio de Defensa británico confirmó que solo se produjeron daños materiales menores a causa de este "dron sospechoso", según The Huffington Post. El secretario de Defensa británico, John Healey, dijo que no estaban "seguros" de que Irán hubiera tirado a dar de forma "intencional" a la base, según la misma fuente.
Cuatro cazas F-16 de la Fuerza Aérea de Grecia llegaron a Chipre para reforzar la seguridad aérea de la isla tras el impacto, según The Huffington Post. Atenas desplegará dos fragatas además, para "contribuir de todas las formas posibles" a la defensa de Chipre, según la misma fuente.
La capacidad misilística de Irán, aunque tocada tras la Guerra de los 12 Días del pasado verano, mantiene una importante capacidad de hacer daño, según The Huffington Post. Según la inteligencia estadounidense citada por Reuters, la República Islámica posee el mayor arsenal de misiles balísticos de Oriente Medio, con misiles que pueden viajar hasta 2.000 kilómetros, según The Huffington Post.
En el caso de Europa, aparte de Chipre, entrarían de forma muy ajustada en el radio de acción Grecia, Bulgaria, Rumanía y hasta Italia si nos atenemos a la distancia más corta entre estados, según The Huffington Post. No obstante, hay que matizar que los principales emplazamientos de misiles se encuentran en Teherán y sus alrededores y que la capital se encuentra a 150 kilómetros de la frontera más cercana del país, lo que reduce sensiblemente esa posibilidad, según la misma fuente.
El embajador iraní en España, Reza Zabib, prometió que Irán atacará cualquier base estadounidense en Europa y concretamente en España "si fuera necesario", pero aclaró que "sería una reacción, no una agresión", según The Huffington Post. "Somos un país capaz de reaccionar", sostuvo en una rueda de prensa en Madrid, "aunque espero que no haya necesidad de hacerlo", añadió en referencia al posible ataque de las bases comunitarias, según la misma fuente.
Pese a esa violencia verbal, los expertos creen que Europa "posiblemente" no va a ser diana de ataques directos por parte de Irán, según The Huffington Post. El coronel español retirado Manuel Gutiérrez entiende que sería "contraproducente" para Irán atacar a un bloque que no le ha agredido directamente y que, hasta el momento, tampoco está cooperando abiertamente con Estados Unidos o Israel, según la misma fuente.
Europa ha protagonizado hitos de vocación histórica en respuesta a la crisis, según El País. En solo unos días se ha producido el acuerdo entre el presidente francés Emmanuel Macron y el canciller alemán Friedrich Merz para extender la protección de la potencia nuclear francesa a buena parte del continente europeo, un paraguas al que ya se quieren acoger otros seis socios de la Unión, según la misma fuente. España de momento ha ignorado la oferta, según El País.
El envío a Chipre de tropas y armamento de varios países europeos, incluida España, para proteger de posibles ataques a ese país europeo, se ha valorado como el estreno fáctico del artículo del Tratado de la UE sobre defensa mutua entre los socios, según El País. Sánchez aseguró que el no a la guerra es compatible con enviar una fragata a Chipre para defender a un socio europeo, según La Vanguardia.
La guerra contra Irán puede acelerar los planes hacia una política común de defensa, que ya recibieron un primer gran impulso tras la invasión rusa de Ucrania hace cuatro años, según El País. El gasto en defensa de los 27 socios de la UE casi se ha doblado desde 2021, pasando de 218.000 millones de euros a casi 400.000 millones en 2025, según la misma fuente.
La Comisión Europea ha achicado espacios presupuestarios y fiscales para añadir otros 800.000 millones de euros en los próximos cuatro años, según El País. La inyección de dinero público, más la inestabilidad geopolítica general, está calentando la inversión privada en un sector casi proscrito hasta hace poco en Europa, según la misma fuente. Rheinmetall, la gran compañía alemana de armamento, ha pasado de cotizar a 93 euros el día antes del inicio de la guerra de Rusia contra Ucrania a 468 euros por acción la víspera de la segunda victoria electoral de Trump, para cerrar esta semana a más de 1.600 euros, según El País.
La creación de una fuerza europea de 100.000 militares se aborda ya sin tabúes en Bruselas y se aboga abiertamente por la creación de un ejército europeo como única vía para evitar que el enorme esfuerzo de rearme no se convierta en un gigantesco derroche presupuestario a nivel nacional que solo redunde en beneficio de la industria estadounidense sin resultados efectivos para la defensa del continente, según El País.
La crisis también expone la vulnerabilidad energética europea. "Dependemos muchísimo del gas natural licuado de Estados Unidos. Cambiamos la dependencia de Rusia en el 2022 por la dependencia de Estados Unidos", apunta a RTVE Noticias la analista de energía del Institute for Energy Economics and Financial Analysis, Ana Maria Jaller-Makarewicz.
En cuatro años, las importaciones de gas natural estadounidense se han cuadriplicado y han pasado de representar el 5,7% del suministro total europeo a situarse en el 25,4%, en detrimento de Rusia, que ha pasado del 45% al 13%, según RTVE. La Comisión Europea informa que Noruega es el principal proveedor, con casi un tercio de todas las importaciones, según la misma fuente.
El cierre del estrecho de Ormuz, controlado por Irán, así como el parón de la actividad de la planta de gas catarí Ras Laffan afecta a una quinta parte del consumo mundial de gas natural, según RTVE. Esta circunstancia podrían aprovecharla las gasistas estadounidenses con un beneficio de más de 1.000 millones de dólares, según los cálculos de la consultora especializada EnergyFlux citada por RTVE.
El acuerdo sobre aranceles alcanzado el verano pasado por Bruselas con el gobierno de Donald Trump, además de fijar un arancel global del 15%, comprometía a los Veintisiete a "realizar compras energéticas por aproximadamente 750.000 millones de dólares, además de invertir otros 600.000 millones" en Estados Unidos, según nota del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa citada por RTVE.
Que Catar cierre el grifo del gas por los ataques iraníes puede tener efectos para la Unión Europea, aunque este represente menos del 4% de sus compras, según RTVE. "El suministro de gas natural licuado desde Qatar junto al de Emiratos Árabes es mucho más de lo que suspendimos en 2022 desde Rusia. Y aunque nosotros importamos poco de ellos, vamos a estar peleando por los mismos cargamentos a nivel mundial que Asia, que va a querer pagar un mayor precio", desarrolla Jaller-Makarewicz según RTVE.
Las reservas comunitarias están al 30%, un nivel bajo que puede resultar previsible por haberse superado ya los meses más fríos del invierno, pero que es inferior al del año pasado, según RTVE. El nivel de reservas baja al 11% en Croacia y sube al 56% en España, según la misma fuente.
La patronal gasista de España, Sedigas, reconoce a RTVE Noticias que un bloqueo "prolongado" de Ormuz y de las instalaciones de Catar "tendría implicaciones relevantes para los mercados energéticos globales" en términos de "disrupciones del suministro y una espiral alcista de los precios de la energía", según RTVE.
"España parte de una posición claramente más sólida que otros países. Gracias a una infraestructura gasista robusta y diversificada, el sistema español está mejor preparado para absorber episodios de estrés en el suministro internacional", aseguran desde Sedigas según RTVE. Cifran en apenas el 1,5% el total importado desde los países del Golfo en los últimos doce meses, según la misma fuente.
En 2025 la energía renovable supuso el 56% de la generación eléctrica española, según Red Eléctrica citada por RTVE. "Instalar más renovables, electrificar la demanda y reforzar el almacenamiento es la forma más rápida y eficaz de reducir nuestra vulnerabilidad", defiende el director general de la patronal de energías renovables de la Comunidad Valenciana, AVAESE, Pedro Fresco, según RTVE.
La crisis iraní no es un conflicto lejano para la Unión, según Noticias de Navarra. Afecta directamente a la seguridad del Mediterráneo ampliado, a la estabilidad del Golfo y a las rutas energéticas que abastecen a buena parte del continente, según la misma fuente. Sin embargo, la respuesta europea ha quedado atrapada en la lógica intergubernamental, donde cada capital calibra sus intereses nacionales antes que la cohesión del bloque, según Noticias de Navarra.
Alemania prioriza la contención y la diplomacia preventiva; Francia reivindica un papel más activo en la arquitectura de seguridad regional; los países del Este miran el conflicto a través del prisma de su propia vulnerabilidad estratégica frente a Rusia, según Noticias de Navarra. El resultado es una suma de posiciones legítimas pero descoordinadas, incapaces de proyectar una narrativa común, según la misma fuente.
La ausencia de una voz única no solo debilita la influencia exterior de la Unión, sino que también expone sus contradicciones internas, según Noticias de Navarra. Europa defiende el multilateralismo y el respeto al derecho internacional como pilares de su identidad política, pero cuando se trata de traducir esos principios en decisiones concretas el consenso se diluye, según la misma fuente.
Si Trump se sale con la suya, la UE quedará más expuesta que nunca a las arbitrariedades, abusos y exigencias de un presidente estadounidense que, como él mismo ha reconocido, no se siente obligado a respetar ningún límite más allá de su propia y dudosa moral, según El País. "Apoyar a EE UU es dar luz verde a un mundo sin el más mínimo rastro de un orden basado en reglas y los europeos, como actores globales débiles, pagarán un precio muy alto más adelante", avisan los analistas del ECFR Julien Barnes-Dacey y Ellie Geranmayeh citados por El País.
La supervivencia en ese mundo salvaje de un experimento de integración sin precedentes como es el de Europa podría verse en peligro, según El País. El club ofrecía paz y prosperidad a sus socios, pero camino de mediados del siglo XXI esos activos serán papel mojado si no van acompañados de una garantía de seguridad, según la misma fuente. Si la UE se convierte en un área insegura o a merced de los caprichos y veleidades de Washington, el atractivo para la integración podría decaer drásticamente y la erosión más o menos lenta de los avances logrados en los últimos 70 años resultaría inevitable, según El País.
Pero Trump también cometerá un grave error de cálculo si da por descontado el hundimiento de la UE, cuya habilidad para superar grandes embates se ha demostrado una y otra vez, según El País. En las últimas semanas, con los zarandeos de Trump al orden internacional en Venezuela, Groenlandia o Irán, la UE ha acusado tanto una gran desorientación inicial como una rara capacidad para construir poco a poco un frente de resistencia a los desvaríos geopolíticos del inquilino del Despacho Oval, según la misma fuente.
Como apunta Pol Morillas, director del CIDOB, en su reciente ensayo En el patio de los mayores citado por El País, "la Unión se está viendo obligada a madurar a marchas forzadas". La otra alternativa, como alerta Mario Draghi según El País, es el declive a cámara lenta. O peor aún, una humillante irrelevancia como la que ya percibe parte de la opinión pública europea, según la misma fuente.
La Unión Europea nació como una comunidad de derecho, como respuesta política a la devastación bélica derivada de la Segunda Guerra Mundial, según La Vanguardia. Nació como un club de iguales bajo la premisa de que la fuerza debía quedar subordinada al derecho y a la ley, según la misma fuente. Hoy ese principio, claramente violado por Estados Unidos e Israel al emprender una guerra ilegal, no está siendo defendido con la firmeza necesaria por la mayoría de estados europeos, que parecen resignados a aceptar las imposiciones que vienen de Washington, según La Vanguardia.
Macron ha planteado por primera vez de modo explícito la posibilidad de una disuasión nuclear ampliada a otros socios europeos, según La Vanguardia. Todo ello anticipa una Europa que poco a poco va haciendo suyo el lenguaje del poder, la fuerza y la disuasión como eje central de su política exterior, según la misma fuente. Parece ser el signo de los tiempos y del nuevo orden mundial que toma cuerpo, en el que el derecho internacional y la diplomacia ya no son la prioridad, según La Vanguardia.