El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán está afectando severamente la economía china, elevando costos de producción en un 20% y reduciendo pedidos en fábricas, según reportes desde los principales centros manufactureros del país. China, que había resistido los aranceles impuestos por Donald Trump en 2025 con un crecimiento del PIB del 5%, ahora enfrenta presión adicional por el cierre del Estrecho de Hormuz, una ruta crucial para el comercio global.