El decreto de disolución aclara que la medida "implica la pérdida inmediata de la personalidad moral y del estatus jurídico de las formaciones afectadas", según el texto gubernamental. A partir de ahora es ilegal el uso de "siglas, logos, emblemas y otros símbolos distintivos" de dichos partidos. Los locales que acogen las sedes nacionales y territoriales de estas organizaciones quedan cerrados y todos los bienes son puestos bajo "secuestro". Una persona designada por el Gobierno será responsable de transferir dichas propiedades, aunque no se especifica quién será beneficiario de las mismas.
Los tres principales partidos de la oposición se ven afectados por esta medida. Se trata de la histórica Unión de Fuerzas Democráticas de Guinea (UFDG) liderada por Cellou Dalein Diallo, la Agrupación del Pueblo de Guinea (RPG) del expresidente Alpha Condé, y la Unión de Fuerzas Republicanas (UFR) de Sydia Touré, según las fuentes. Los tres máximos responsables de estos partidos viven en el exilio.
Diallo afirmó en un vídeo publicado en redes sociales el domingo que "el jefe de la junta y su camarilla malévola quieren reescribir la historia del país borrando del panorama político a todas las fuerzas que probablemente eclipsarán su naciente Estado unipartidista".
El presidente de Guinea-Conakry, el general Mamady Doumbouya, llegó al poder en 2021 con un golpe de Estado. El pasado diciembre resultó elegido presidente para los próximos siete años, en unas elecciones a las que había prometido que no se presentaría, según las fuentes. A esos comicios no concurrió ningún rival de entidad, porque no se les permitió presentarse. Doumbouya arrasó con un aplastante 86,7% de los votos.
Durante más de cuatro años, entre 2021 y 2025, el Gobierno de transición de Doumbouya reprimió con dureza toda voz disidente y aplastó a la oposición, lo que incluyó desapariciones forzosas —como las de los activistas Foniké Menguè y Mamadou Billo Bah en julio de 2024—, la suspensión de actividad de partidos políticos y medios de comunicación, y el encarcelamiento o exilio de activistas, periodistas y opositores, según las fuentes.
Ibrahima Diallo, dirigente del movimiento prodemocrático Frente Nacional para la Defensa de la Constitución, declaró a France Press que la ilegalización de los partidos anunciada ahora "se une a una larga serie de represiones" y "oficializa desde ahora una dictadura que se presenta como modelo de gobernanza". "El país se hunde en una profunda incertidumbre", aseveró.
Tras la victoria electoral de Doumbouya en diciembre —en unos comicios sin rivales—, la próxima cita con las urnas está prevista en mayo con los comicios legislativos. La disolución de los tres principales partidos de oposición deja el camino expedito para los grupos políticos que apoyan al presidente.
Desde su independencia de Francia en 1958, Guinea-Conakry ha conocido muy pocos momentos democráticos, según las fuentes. También presidentes golpistas como Doumbouya fueron los militares Lansana Conté (1984-2008) y Moussa Dadis Cámara (2008-2010). El último presidente elegido libremente en las urnas fue Alpha Condé, quien, sin embargo, intentó eternizarse en el poder mediante una modificación de la Constitución y acabó siendo desalojado en 2021 por el exlegionario Doumbouya, a quien el propio Condé había promocionado a jefe de las Fuerzas Especiales.
El país, con 14 millones de habitantes, posee inmensos recursos mineros, sobre todo hierro y bauxita, pero más de la mitad de su población vive en la pobreza severa, según el Banco Mundial.
La disolución de los partidos políticos a dos meses de las elecciones legislativas consolida el control del presidente Doumbouya sobre el panorama político guineano y elimina cualquier competencia electoral significativa. La medida ha generado llamados a la resistencia por parte de la oposición exiliada y advertencias de activistas prodemocracia sobre el establecimiento de una dictadura formal en el país africano. Las elecciones de mayo se perfilan como un proceso sin oposición real, siguiendo el patrón de los comicios presidenciales de diciembre donde Doumbouya no enfrentó rivales de peso.

