El Gobierno de Guinea-Conakry disolvió por decreto 40 partidos políticos, incluidos los tres principales de la oposición, a poco más de dos meses de las elecciones legislativas previstas para mayo. La medida, adoptada el viernes pasado por el Ministerio de Administración Territorial y de la Descentralización, implica la pérdida de todas las propiedades de las formaciones afectadas y la prohibición total de sus actividades por "incumplimiento de sus obligaciones", según el texto oficial. El líder opositor exiliado Cellou Dalein Diallo calificó el anuncio como "una declaración de guerra" y llamó a la población a la "resistencia directa".