

Amelie McCann declaró en el juicio contra Julia Wandelt, quien afirma ser la niña desaparecida, revelando el profundo impacto emocional que han tenido estas falsas afirmaciones en su familia.
En un testimonio conmovedor ante el Tribunal de la Corona de Leicester, Amelie McCann describió las perturbadoras comunicaciones de Julia Wandelt, una mujer polaca de 24 años que asegura ser Madeleine McCann, la niña británica desaparecida en Portugal en 2007.
Amelie, hermana gemela de Sean McCann, declaró por videoconferencia que los mensajes de Wandelt le resultaron 'escalofriantes' y 'manipuladores'. Explicó que recibió comunicaciones donde Wandelt solicitaba una prueba de ADN y afirmaba tener recuerdos de la infancia de Madeleine.
'Es muy perturbador que esté inventando supuestos recuerdos siendo alguien que claramente no es Madeleine', declaró. Enfatizó que nunca consideró realizar la prueba de ADN porque 'siempre supo que no era su hermana'.
Su hermano Sean también presentó una declaración donde calificó las afirmaciones de Wandelt como 'irrespetuosas' y 'profundamente angustiantes'. Señaló que la situación les ha causado un 'estrés innecesario' sobre un tema ya de por sí traumático.
La fiscalía acusa a Wandelt, junto a Karen Spragg de 61 años, de acosar a los padres de Madeleine, Gerry y Kate McCann, mediante correos electrónicos, llamadas telefónicas e incluso apareciendo en su domicilio.
Amelie describió cómo los mensajes tenían un 'tono desesperado' que la hacía sentir incómoda. Reveló que Wandelt había enviado imágenes aparentemente editadas para parecerse más a Madeleine, lo cual consideró manipulador.
'No me pareció persuasiva. Sentía cierta culpa por no escuchar su solicitud, pero sabía en el fondo que no era Madeleine', declaró. Añadió que le resultaba incomprensible que Wandelt no entendiera por qué nadie la ayudaba a 'probar su identidad'.
La declaración de Amelie McCann destaca la persistente angustia que la desaparición de Madeleine ha causado en su familia, y cómo casos como el de Wandelt añaden una capa adicional de sufrimiento a una historia ya de por sí trágica.
El juicio contra Wandelt y Spragg por presunto acoso continúa, con ambas acusadas negando los cargos. La vista judicial promete revelar más detalles sobre este caso que ha mantenido en vilo a la opinión pública internacional.