Andrew Crowley, de 46 años y residente en Bristol, Reino Unido, fue condenado a dos años de prisión suspendida tras intentar vender estatuas supuestamente antiguas a la casa de subastas Sotheby's utilizando documentación falsificada. El fraude fue descubierto cuando análisis forenses revelaron que las facturas presentadas como de 1976 fueron impresas con métodos inventados en 2001, según informó el Tribunal de la Corona de Southwark.