Una investigación publicada en marzo de 2026 por la Universidad Johns Hopkins reveló que una dosis de psilocibina, el compuesto psicoactivo de los hongos alucinógenos, combinada con terapia cognitivo-conductual resultó seis veces más efectiva para dejar de fumar que los parches de nicotina. Seis meses después del tratamiento, 52% de los 42 participantes que recibieron psilocibina permanecían sin fumar, comparado con 25% del grupo que usó parches, según el estudio dirigido por Matthew Johnson, profesor de psiquiatría en Johns Hopkins.