El Hospital Clínic de Barcelona ha tratado a más de 650 pacientes sin alternativas terapéuticas con su propia terapia CAR-T, una inmunoterapia que modifica genéticamente las células del sistema inmune para combatir tumores de la sangre. El centro pasó de tratar siete pacientes en 2017 a 114 en 2025 con esta tecnología que salva a casi el 50% de enfermos que sin este tratamiento morirían, según datos del hospital.