Investigadores del Parque Arqueológico de Pompeya han identificado a una de las víctimas de la erupción del Vesubio del año 79 d.C. como un médico que intentaba escapar llevando consigo sus instrumentos quirúrgicos y sus ahorros, según reveló el análisis de un estuche hallado en el Huerto de los Fugitivos. El descubrimiento, realizado mediante tecnologías avanzadas de diagnóstico, arroja nueva luz sobre las historias personales de quienes murieron en la catástrofe que sepultó la ciudad romana.