Irán ha atacado al menos 228 estructuras y equipos en 15 bases militares estadounidenses en la región del golfo Pérsico, una cifra muy superior a la reconocida oficialmente por el Gobierno de Trump, según revelan imágenes satelitales analizadas por The Washington Post. Los ataques, que comenzaron el 28 de febrero de 2026, han causado siete muertos y más de 400 heridos entre militares estadounidenses, mientras el costo de la guerra alcanza los 72.000 millones de dólares, según un informe del Centro de Política Internacional.