Un sospechoso fue arrestado tras provocar un incendio en la sinagoga Beth Israel, el único lugar de culto judío en la capital de Mississippi, causando daños significativos en la biblioteca y oficinas administrativas sin dejar heridos.
La sinagoga Beth Israel, fundada en 1860 y considerada un símbolo de resistencia contra el racismo, sufrió un ataque incendiario la madrugada del sábado 10 de enero de 2026, según informaron autoridades locales y federales de Jackson, Mississippi.
El fuego, que comenzó alrededor de las 3 de la madrugada, destruyó la biblioteca y las oficinas administrativas del templo. Los bomberos del Departamento de Bomberos de Jackson determinaron que el incendio fue provocado intencionalmente, lo que llevó a la rápida intervención de investigadores locales y federales, incluyendo el FBI, la ATF y la Fuerza de Tarea Conjunta Antiterrorista.
Según el alcalde John Horhn, un sospechoso fue arrestado el domingo siguiente al incendio. Las autoridades no han revelado públicamente la identidad del detenido ni han especificado oficialmente si se trata de un crimen de odio, aunque el contexto sugiere motivaciones antisemitas.
La sinagoga, que tiene una historia marcada por la violencia racista, ya había sido objeto de un ataque similar en 1967, cuando miembros del Ku Klux Klan la bombardearon en represalia por el apoyo de su entonces rabino al movimiento por los derechos civiles. En el incendio actual, varios rollos de la Torá fueron destruidos o dañados, aunque el santuario principal y un rollo de la Torá que sobrevivió al Holocausto permanecieron intactos.
El presidente de la congregación, Zach Shemper, manifestó que ya han recibido apoyo de grupos cristianos locales. Por su parte, el alcalde Horhn condenó enérgicamente el ataque, declarando que "los actos de antisemitismo, racismo y odio religioso son ataques contra Jackson en su conjunto y serán tratados como actos de terror contra la seguridad y la libertad de culto".
La Liga Antidifamación de la región Sur y el Congreso Judío Americano han señalado que este incidente refleja el preocupante aumento del antisemitismo en Estados Unidos.
Las autoridades han suspendido indefinidamente los servicios religiosos mientras continúan las investigaciones. La congregación trabaja con socios locales para encontrar espacios temporales para sus actividades comunitarias y de culto.