India se dispone a realizar su mayor adquisición de sistemas no tripulados en la historia, con un pedido de drones militares valorado en más de 2.000 millones de dólares a fabricantes nacionales como Adani Group, Tata Advanced Systems y Larsen & Toubro, según reporta DW. La decisión marca un cambio profundo en la estrategia militar india tras los conflictos recientes en Ladakh, Cachemira y las lecciones extraídas de la guerra en Ucrania, donde los drones han demostrado ser centrales en el combate moderno.