Cientos de trabajadores indígenas maya q'eqchí' de Guatemala son trasladados a plantaciones bananeras en Chiapas, México, donde enfrentan condiciones laborales precarias, retención de documentos, bajos salarios y barreras lingüísticas, mientras las empresas exportadoras como Chiquita Brands International imponen estrictos estándares de calidad que los finqueros compensan con mano de obra barata.