El parlamento de Indonesia aprobó el 21 de abril de 2026 una ley de protección para trabajadoras domésticas, poniendo fin a más de dos décadas de exclusión legal que dejaba a 4,2 millones de personas, casi el 90% mujeres, sin derechos laborales básicos ni protección contra la explotación y el abuso, según datos del Ministerio de Trabajo del país.