El acceso a medicamentos esenciales en Inglaterra atraviesa su momento más crítico en años, con cientos de fármacos para epilepsia, enfermedades cardíacas y salud mental en escasez severa, mientras la demanda explosiva de medicamentos GLP-1 para pérdida de peso amenaza con colapsar la capacidad del Servicio Nacional de Salud (NHS), según revelan informes recientes. La crisis afecta a millones de pacientes que no pueden obtener tratamientos vitales debido a un sistema de reembolso obsoleto y precios globales en aumento.