Exportadores israelíes ocultan sistemáticamente el origen de productos agrícolas cultivados en territorios palestinos ocupados para acceder ilegalmente a beneficios fiscales europeos que fortalecen la economía de las colonias, según reveló una investigación de la organización legal Global Echo que analizó más de 30.000 documentos de exportación durante ocho años. El etiquetado fraudulento permite que consumidores y gobiernos europeos subsidien sin saberlo la agricultura en asentamientos considerados ilegales bajo el derecho internacional.