

Las autoridades marítimas australianas abordaron el crucero Coral Adventurer después de que Suzanne Rees, una pasajera de 80 años, muriera sola en la isla Lizard durante una excursión, generando una investigación oficial sobre las circunstancias de su fallecimiento.
Las autoridades marítimas australianas investigan el incidente ocurrido durante un crucero de lujo que dejó abandonada a Suzanne Rees, una mujer de 80 años originaria de Sídney, en una isla remota del Gran Barrera de Coral, lo que resultó en su muerte.
Según fuentes oficiales, Rees participaba en una excursión en la isla Lizard el 25 de octubre de 2025 cuando se separó de su grupo de caminata debido a una indisposición causada por el intenso calor. La tripulación del crucero Coral Adventurer, que realizaba un viaje de 60 días alrededor de Australia, aparentemente abandonó la isla sin realizar un conteo adecuado de pasajeros.
La hija de Rees, Katherine, declaró que su madre, quien era una caminante experimentada, fue instruida para descender sola de la colina Cook's Look después de sentirse mal. El crucero se marchó sin percatarse de su ausencia, dejándola sola en condiciones potencialmente peligrosas.
La Autoridad Marítima de Seguridad Australiana (Amsa) abordó el crucero el miércoles 29 de octubre para iniciar una investigación exhaustiva. La búsqueda y rescate realizada el sábado 25 de octubre no logró encontrar inicialmente a Rees, y su cuerpo fue descubierto al día siguiente.
Mark Fifield, director ejecutivo de Coral Expeditions, confirmó que el viaje fue cancelado anticipadamente y que todos los pasajeros fueron trasladados al continente. La compañía ofreció reembolsos completos y expresó su profundo pesar por el incidente.
Las investigaciones preliminares involucran a la Policía de Queensland, la Autoridad Marítima de Seguridad Australiana, la oficina del forense estatal y Workplace Health and Safety Queensland, quienes buscarán determinar las causas y responsabilidades del fallecimiento.
Los pasajeros del crucero, que pagaron hasta 86.400 dólares por camarote, fueron testigos de un viaje truncado por esta tragedia y por problemas mecánicos previos en la embarcación.
Hasta el momento, las autoridades han clasificado la muerte como no sospechosa, pero continúan recopilando información para elaborar un informe detallado que será presentado al forense.