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Irán elige en secreto al sucesor de Jameneí mientras Trump amenaza con no reconocerlo

La Asamblea de Expertos de Irán ha elegido al sucesor del líder supremo Ali Jameneí, fallecido hace una semana en un bombardeo, pero mantiene su identidad en secreto, según confirmaron este domingo varios clérigos del organismo. El presidente de Estados Unidos advirtió horas después a la cadena ABC que si el designado no cuenta con su aprobación, "no durará mucho", mientras Israel amenaza con asesinar a cualquier sucesor y a los miembros de la Asamblea.

INTERNACIONAL8 MAR 2026

Una semana después de la muerte del líder supremo iraní Ali Jameneí en un bombardeo el primer día de la guerra, la República Islámica ha completado la elección de su sucesor, aunque mantiene su nombre en secreto. Varios clérigos de la Asamblea de Expertos, el organismo de 88 religiosos encargado de esta tarea, confirmaron este domingo que la designación ya se ha efectuado.

"La elección del liderazgo ya se ha efectuado y el líder ha sido designado", afirmó a la agencia semioficial Tasnim el ayatolá Ahmad Alamolhoda, un clérigo ultraconservador considerado cercano al ala dura de la República Islámica. El también miembro de ese foro Mohammad Mehdi Mirbagheri lo confirmó en un vídeo difundido por la agencia semioficial Fars, asegurando que un "dictamen firme" sobre el sucesor de Jameneí se ha alcanzado ya.

Otro integrante del organismo clerical, Mohsen Heidary, precisó a la agencia semioficial ISNA que se ha optado por "el candidato más adecuado, aprobado por la mayoría de la Asamblea de Expertos". Heidari dijo en un vídeo que el candidato ha sido seleccionado basándose en una instrucción del ayatolá Jameneí: la que recomendaba que el máximo líder de Irán fuera alguien "odiado por el enemigo".

El ayatolá Ahmad Alamolhoda aseguró que el anuncio público de quién será el sucesor de Jameneí recaerá en el secretario de la Asamblea de Expertos, el ayatolá Hashem Hosseini Bushehri, según la agencia Tasnim.

La República Islámica inició el proceso para elegir al sucesor de Jameneí menos de 24 horas después del bombardeo que lo mató, en un esfuerzo por espantar el fantasma del vacío de poder. El pasado domingo, un día después de la muerte de Jameneí, se nombró un Consejo de Liderazgo provisional tripartito que asume las funciones del líder supremo hasta el nombramiento de su sucesor. Uno de sus tres miembros es el presidente iraní, el moderado Masud Pezeshkián.

Horas antes de que el ayatolá Alamolhoda asegurara que la Asamblea de Expertos ha alcanzado el quorum sobre el nuevo líder, la cuenta en persa del ejército israelí en X anunció que el órgano clerical se reunirá pronto en la ciudad santa de Qom, en el centro del país, y amenazó con matar a sus miembros, al igual que lleva días haciendo con "cualquier sucesor" de Jameneí. El martes, Israel aseguró haber atacado un edificio en Teherán que albergaba una reunión de la Asamblea precisamente para elegir a un sucesor.

Según Ali Alfoneh, investigador del Instituto de Estados Árabes del Golfo, "los 88 miembros de la Asamblea de Expertos no se han reunido en persona" desde ese ataque, "sino que han votado a distancia".

El pasado jueves, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aludió a quien suena como favorito para el cargo: Mojtaba Jameneí, segundo hijo del dirigente muerto, de quien dijo que era un candidato "inaceptable". Trump reclamó participar en la elección del nuevo líder supremo iraní. Este domingo, en declaraciones a la cadena estadounidense ABC, Trump aseguró que si el designado no cuenta con "su aprobación", "no durará mucho".

El nombramiento de Seyed Mojtaba Jameneí —Seyed es el tratamiento para los descendientes directos del profeta Mahoma— se consideraría el símbolo de la continuidad con las políticas de su padre, según la fuente. Jameneí hijo mantiene vínculos con el ala más dura de la Guardia Revolucionaria y, en general, con el aparato militar y de seguridad que constituyen el núcleo duro del poder en Irán.

"No me sorprendería que la Asamblea hubiera elegido a Mojtaba Jameneí", afirmó Ali Alfoneh. Este experto subrayó que, aunque el hijo del fallecido líder "no cumple todos los requisitos constitucionales para el cargo" —por ejemplo, unas altísimas credenciales como clérigo—, y "el liderazgo hereditario es generalmente aborrecible para un régimen que se opone a la monarquía", Mojtaba Jameneí cuenta con otras ventajas.

"Su elección no solo reflejaría el apoyo de la Guardia Revolucionaria a su candidatura, sino que también señalaría la continuidad y un mensaje de desafío claro a Estados Unidos e Israel: Si matáis a un Jameneí, elegiremos a otro", resumió Alfoneh.

Se sabe poco de Mojtaba Jameneí, según este especialista. El hijo del líder fallecido "nunca ha concedido entrevistas y solo aparece en público dos veces al año: en el desfile del Día de la Revolución, el 11 de febrero, y en el desfile del Día de Al Quds (Jerusalén), que es el último viernes del mes de Ramadán".

Lo que planteaba dudas sobre la viabilidad de su elección, al menos hasta ahora, era su parentesco con el líder fallecido, según la fuente. De ser designado para sustituir a su progenitor, el sistema político iraní adquiriría un aire hereditario, que plantearía similitudes poco deseables a ojos de la República islámica con la derrocada monarquía de los Pahleví. El propio Ali Jameneí se opuso en vida a esa posibilidad.

Tampoco cuenta Mojtaba Jameneí con las altas credenciales como clérigo que debe tener el líder supremo, lo que no se considera un obstáculo insalvable para su posible ascenso, según la fuente. El proceso que se está ultimando ahora solo se ha llevado a cabo una vez desde 1979, cuando se instauró la República Islámica. Fue diez años después, cuando su fundador, Ruholá Jomeini, falleció y Jameneí, que no contaba en principio con las altas credenciales como clérigo que debe tener el líder supremo, fue elegido apresuradamente.

La víspera del anuncio de este domingo, algunos de los nombres más prominentes de la Asamblea de Expertos, como el religioso y marjá (fuente de emulación para los chiíes) Naser Makarem Shirazi, habían reclamado acelerar la designación definitiva del líder del régimen para evitar, según dijo, mensajes contradictorios.

Esas presiones se incrementaron el sábado, el mismo día en que el presidente Masud Pezeshkián se vio desautorizado por el aparato militar y de seguridad del país, después de asegurar en un discurso televisado que su país no atacaría más a los Estados vecinos e incluso disculparse por ello.

Cuando tanto el estamento militar como el Consejo de Seguridad Nacional habían ya desmentido a Pezeshkián —y el propio presidente iraní había dado marcha atrás—, el parlamentario ultraconservador Hamid Rasaei instó a poner fin al Consejo de Liderazgo provisional.

La elección de otros candidatos cuyo nombre ha sonado también como posibles sucesores de Ali Jameneí "transmitiría diferentes mensajes a los iraníes y al mundo exterior", según Ali Alfoneh.

Por ejemplo, "el sonriente y elocuente Hassan Jomeini", nieto del fundador de la República Islámica, "no solo tiene un apellido poderoso, sino que también señalaría un posible intento del régimen de aliviar las tensiones internas y dar cabida a elementos de su oposición reformista leal", explicó el investigador.

La "eminencia gris" que es el ayatolá Alireza Arafi, miembro del Consejo de Liderazgo provisional, "que compensa su falta de carisma con considerables habilidades burocráticas e institucionales", representaría, según Alfoneh, "la continuidad tecnocrática dentro del establishment clerical".

La decisión de mantener en secreto la identidad del sucesor elegido se produce en un contexto de amenazas directas de Israel y presión estadounidense, mientras Irán intenta proyectar estabilidad en medio de una guerra que ya ha cobrado la vida de su máximo líder. El anuncio oficial del nombre del nuevo líder supremo determinará no solo la dirección futura de la República Islámica, sino también la respuesta de las potencias occidentales y regionales ante el nuevo liderazgo iraní.

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