Irán se prepara para una transición peligrosa de la unidad en tiempos de guerra hacia una paz marcada por hiperinflación del 130% en alimentos, una contracción económica del 10%, cortes de energía y crecientes llamados a que el gobierno termine su persecución sin precedentes de la disidencia, según reportes de medios locales. Con la paz aún no asegurada, el régimen iraní debate cómo sobrevivir al periodo de posguerra después de haber resistido el conflicto bélico.