El gobierno iraní volvió a cerrar el estrecho de Ormuz este sábado, apenas un día después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara que Teherán había aceptado suspender indefinidamente su programa nuclear. Mohammad Bagher Ghalibaf, principal negociador iraní, desmintió categóricamente las afirmaciones de Trump y advirtió que el paso marítimo, por donde transita cerca de un cuarto de las exportaciones mundiales de hidrocarburos, no se reabrirá mientras persista el bloqueo estadounidense. El nuevo cierre vuelve a presionar los precios del petróleo y amenaza con agravar la crisis económica global desatada por la guerra iniciada el 28 de febrero.