Irán mantiene desde el 28 de febrero el bloqueo de internet más prolongado de su historia, dejando a la mayoría de la población con acceso únicamente a redes domésticas controladas por el Estado y medios oficiales, según datos de Cloudflare y NetBlocks. La medida, impuesta tras el inicio de la guerra con Estados Unidos e Israel, ha provocado pérdidas económicas diarias estimadas en 37,7 millones de dólares y el colapso de hasta el 90% de los negocios en línea, según el economista Hassan Mansur.