Las autoridades israelíes han demolido 59 propiedades palestinas en el barrio de Silwan en Jerusalén Este desde finales de 2023, según reporta la BBC, en un contexto donde aproximadamente 900 personas enfrentan órdenes de desalojo emitidas por tribunales israelíes. La escalada de demoliciones ocurre mientras la atención internacional se centra en los conflictos en Gaza, Irán y Líbano, según activistas locales que denuncian el aprovechamiento de la situación geopolítica para acelerar el desplazamiento forzado de población palestina.