Israel confirmó la deportación de cientos de activistas propalestinos detenidos tras interceptar una flotilla que transportaba ayuda simbólica a Gaza, en medio de una creciente condena internacional por el trato recibido. El incidente provocó que Reino Unido, Polonia e Italia convocaran a diplomáticos israelíes, mientras varios países exigen explicaciones por las condiciones de detención y el comportamiento del ministro de Seguridad Nacional Itamar Ben Gvir, quien fue filmado burlándose de los detenidos.